martes, 20 de febrero de 2018

MAN RAY POR BALDOMERO PESTANA


Man Ray retratado en 1975 por Baldomero Pestana en el estudio parisino del artista estadounidense delante de uno de los juegos de ajedrez diseñados por él. Man Ray diseñó varios modelos de juegos de ajedrez muy parecidos entre sí entre los años 20 y los años 60 del siglo XX. El de la fotografía parece ser uno de los realizados a mediados de los años 40 en madera, bronce y latón esmaltado. Presenta la curiosidad de que el borde del tablero lleva frases alusivas a las piezas de ajedrez.

Baldomero Pestana fue un fotógrafo gallego, emigrado primero a América (Argentina y Perú) y después a París, que combinó la fotografía comercial con una obra personal centrada en el retrato de grandes personalidades de la cultura del siglo XX. Delante de su lente posaron Neruda y Vargas Llosa, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez, Dizzy Gillespie y Man Ray, entre otros. También desarrolló una fotografía de reportaje de tipo social, sobre todo en su etapa americana.

Muy poco conocido en España, una exposición inaugurada ayer en el Instituto Cervantes de Madrid intenta rescatar su figura del olvido.

Gracias Nacho.

miércoles, 14 de febrero de 2018

HYPNEROTOMACHIA POLIPHILI

La Hypnerotomachia Poliphili, en español «La lucha de amor en sueños de Polífilo» o, simplemente, «El sueño de Polífilo», es uno de los más intrigantes libros que se han escrito y, para algunos, el incunable (aquellos libros impresos antes de 1500) más bello jamás editado. Lo imprimió el humanista italiano Aldo Manuzio en Venecia en 1499 y fue sufragado por Leonardo Grassi. Y esto es de lo poco seguro que sabemos sobre este libro. No sabemos quién lo escribió; no sabemos quién dibujó las hermosas xilografías que lo adornan; apenas sabemos qué significa o qué quiso decir su autor; tampoco qué motivos llevaron a su mecenas a dar a la luz un libro como este. 

Si componemos un acróstico con la primera letra de cada uno de sus capítulos aparece la frase POLIAM FRATER FRANCISCVS COLVMNA PERAMAVIT (el hermano Francesco Colonna ha amado mucho a Polia), a partir de la cual se ha supuesto que la autoría del libro correspondía a un religioso llamado Francesco Colonna. Pero aunque se han localizado varios Colonna contemporáneos a la Hypnerotomachia, no se ha podido relacionar de forma concluyente a ninguno de ellos con el autor del libro.

Tampoco se conoce el nombre del artista encargado de diseñar las 68 xilografías que ilustran el libro. La repercusión de estas ilustraciones ha sido enorme en el transcurso de los siglos y podemos detectar su influencia en sitios tan dispares como el claustro de la catedral de Salamanca o la obra del ilustrador británico Aubrey Beardsley. 

La historia narrada en la Hypnerotomachia viene contada por dos voces distintas, la primera es la del propio Polífilo quien,  contando sueños que se van desarrollando dentro de otros sueños, declara su amor por Polia. La segunda voz, la de la propia Polia, narra desde su punto de vista su relación con Polífilo. Retoma posteriormente el hilo Polífilo para contar que después de muchas peripecias Venus ha bendecido su amor y los amantes van a estar juntos por fin. Cuando van a consumar su unión, sin embargo, Polia desaparece y Polífilo despierta.

Todo esto está escrito en un italiano entreverado de latín y griego, con aportes de español y hebreo y hasta algún pasaje escrito en lenguaje jeroglífico, y con un estilo críptico, oscuro y enrevesado, repleto de alusiones a los más distintos saberes: mitología, arquitectura, gastronomía, ciencia, ajedrez (¡oh, sí, ajedrez!), danza, liturgia, epigrafía... Examinar las múltiples interpretaciones, algunas francamente contradictorias, que ha generado el libro rebasaría con mucho la capacidad del autor y las dimensiones razonables que debe tener este post.

Así que, sin más preámbulos, ármese de valor, Lector, y sumérjase en el siguiente pasaje de la obra donde asistirá a un baile que es también una partida de ajedrez.

Ilustración Pepa Acosta

Además de todo lo que hasta aquí he dicho, quiso la reina, para mayor ostentación, mostrar la grandeza y la abundancia del universo en toda clase de excelentes y rarísimas magnificencias, así que, estando todos sentados en nuestros sitios, después de la maravilla del suntuoso banquete, ordenó sin tardanza un juego admirable, digno no solo de verse sino de recordarse eternamente, que además fue un hermoso baile, con el siguiente modo y procedimiento: por la puerta de las cortinas entraron treinta y dos muchachitas, de las que dieciséis estaban vestidas de tejido de oro —ocho de ellas iguales—; a una de las vestidas de oro le fue puesto un manto real y a otra un vestido de reina y estaban acompañadas de dos capitanes de fortaleza, dos muditos o secretarios y dos caballeros. Las otras estaban vestidas de plata y llevaban la misma jefatura. Todas se dispusieron según su oficio, colocándose sobre los cuadrados del pavimento; es decir las dieciséis vestidas de oro en una parte y las dieciséis de plata en la opuesta. Las muchachas músicas empezaron a tocar con consonancia suavísima y entonada melodía tres instrumentos de osada invención y que armonizaban perfectamente. Al tiempo medido por el sonido y según ordenaba el rey, se movían en sus cuadrados las ágiles y saltarinas bailarinas. Haciendo reverencia al rey y a la reina, saltaban con graciosísimas vueltas sobre el otro cuadrado, realizando una agradable inclinación. Cuando la música comenzó de nuevo, el rey de plata mandó a la que estaba delante de la reina que se pusiera enfrente de aquella. Esta, avanzando con los mismo gestos de respeto, hizo el movimiento y se detuvo. Por este orden, según la medida del tiempo musical, se cambiaban así de lugar o bien, permaneciendo en su cuadrado continuamente, bailaban hasta que, tomadas o arrojadas, salían, siempre por mandato del rey. Las ocho que estaban vestidas igual, invertían cada tiempo del sonido en trasladarse a otro cuadrado; no podían retroceder sino por haber saltado inmunes sobre la línea de los cuadrados donde residía el rey, ni avanzar más que diagonalmente.
Un secretario y un caballero atravesaban en cada tiempo tres cuadrados, el secretario diagonalmente, el caballero dos en línea recta y uno transversal, y podían trasladarse por todos los lados. Los custodios de la fortaleza podían traspasar muchos cuadrados en línea recta y libremente, es decir, en un tiempo podían desplazarse tres, cuatro o cinco cuadrados, guardando la medida y apretando el paso. El rey podía situarse sobre cualquier cuadrado no ocupado o indefenso y le estaban vedados los cuadros a los que otros pudieran saltar y, si lo hacía, debía ceder, precediendo una advertencia. La reina, por el contrario, podía moverse por cualquier cuadrado del color donde primero se asentó, aunque lo mejor es que permaneciera siempre al lado de su marido.
Cada vez que los oficiales de uno u otro rey encontraban a uno del contrario sin custodia ni protección le hacían prisionero y, besándose ambas muchachas, el vencido salía fuera. Siguiendo estas reglas, hicieron al mismo tiempo un notabilísimo juego y un elegante baile, danzando y jugando festivamente según la medida del sonido con alegría, solaz y aplauso, quedando vencedora la plata. Esta solemne fiesta duró, entre los encuentros huidas y defensas, una hora, y fueron tan armoniosas las evoluciones, reverencias, pausas y modestas inclinaciones, que me invadió tal deleite que pensé, no sin motivos, que había sido llevado a las supremas delicias e inaudita felicidad del Olimpo.
Terminado el primer juego en forma de baile, todas volvieron a su correspondiente cuadrado; y, vueltas a sus lugares ordenadamente, hicieron lo mismo que la primera vez, pero las que tocaban los instrumentos aceleraban el ritmo, de modo que los movimientos y gestos de los bailarines-jugadores eran más rápidos, aunque observaban el tiempo del sonido de un modo tan hábil y con tan apropiada gesticulación y arte, que no cabía pedir más. 

 Muy expertas, las damiselas saltaban, la cabeza coronada 
de olorosas violetas y las abundantes trenzas
acompañando el movimiento, bien sobre los
delicados hombros, ya a las espaldas.
Cuando alguna era aprisionada,
levantaban los brazos y
entrechocaban las palmas de
las manos. Así, jugando y bailando,
volvió a ganar por segunda vez el primer color.

Cuando todos estuvieron distribuidos de nuevo en sus lugares correspondientes para el tercer baile, los músicos apresuraron aún más la medida del tiempo, con un tono y modo frigio tan excitante como nunca supo inventar el propio Marsias de Frigia. En el primer movimiento, el rey vestido de oro hizo correrse a la jovencita que estaba delante de la reina sobre el tercer cuadrado. Por esta causa, comenzó inmediatamente una gran lucha, un torneo delicioso, a una velocidad cada vez mayor. Se inclinaban hasta el suelo, dando luego un salto repentino y dos revoluciones en el aire, una al contrario de la otra, y luego sin interrupción, puesto el pie derecho en el suelo, daban tres vueltas y después cambiaban de pie. Todo esto lo realizaban en un tiempo, tan hábilmente y con tanta agilidad y con profundas inclinaciones, compuestas vueltas, fáciles saltos y hermosos gestos, que nunca se pudo ver ni fue inventada cosa mejor. No se obstaculizaban entre sí, pero quien era apresado, tras haberle dado el raptor al instante un beso dulce como el mosto, salía del juego. Y cuanto menor número quedaba, tanto más graciosa habilidad había en el mutuo engaño. Este orden y modo tan dignos fueron observados por cada uno sin falta, tanto más cuanto mayor era la rapidez de la medida de las sabias y excelentes muchachas y músicas, e incitaba incluso a tales movimientos a todos los que estaban presentes, a causa de la armonía del sonido con el alma, sobre todo porque había aquí sumo y concordante consenso de la buena disposición de los cuerpos. Por esta razón, pensé cálidamente en el poder de Timoteo, habilísimo músico que con su canto había obligado al ejército del gran macedónico  a tomar de nuevo las armas; y luego, bajando la voz y el tono, les había incitado a que, abandonándolas, desistieran todos. En este tercer juego triunfó gloriosamente la muchacha vestida de rey de oro.
Ilustración Pepa Acosta

Este fragmento de la Hypnerotomachia Poliphli contiene una de las primeras referencias claras a una partida de ajedrez viviente. Aunque se atribuye frecuentemente a Carlos Martel la organización de la primera partida de ajedrez viviente, las fechas de su vida (686-741) lo hacen poco probable. Quizá ni siquiera el ajedrez fuera conocido entre los francos en esa época, tanto más si tenemos en cuenta que la mayoría de los historiadores dan por buena la tesis de Levi-Provençal de que la aparición del ajedrez en la Europa occidental se da en la Córdoba omeya en el siglo IX, casi cien años después de la muerte de Carlos Martel.

Aunque en 1499, fecha de publicación del libro, ya habían aparecido diversas obras con  las reglas del ajedrez moderno —el poema Scachs d'amor, (Francí de CastelvíBernart Fenollar y Narcís Vinyoles; Valencia, 1475), probablemente el Llibre dels jochs partits dels schacs en nombre de 100, (Francesch Vicent; Valencia, 1495) y La repetición de amores y arte del ajedrez, (Lucena; Salamanca, 1497)— en el propio libro se sugiere que la Hypnerotomachia fue redactada en 1467 lo que explicaría fácilmente  el porqué sigue esta las reglas del ajedrez medieval. Porque pese a sus graciosos nombres, los movimientos de las piezas que se describen en el texto son los del ajedrez medieval. Sin embargo, en el aspecto ajedrológico queda todo por hacer: identificar las posibles fuentes de la escena e investigar la verosimilitud histórica de las partidas vivientes, rastrear la etimología de los nombres de las piezas —en el original italiano son así: equites (caballero), el actual caballo. Secretario o taciturnulo (secretario o mudito), el alfil. El custodio de la roccha, o del arce, (los capitanes de la fortaleza), las torres. El rey y la reina, sin embargo, mantienen sus nombres y los peones no reciben nombre alguno en el texto— y, por supuesto, intentar aclarar su posible significado.

La influencia de este pasaje puede detectarse en algunos textos en los que el ajedrez forma parte de la trama. Por ejemplo, en la nomenclatura de las piezas del Scacchia Ludus, de Marco Girolamo Vida, y, sobre todo, en el baile ajedrecístico del último libro del Gargantúa y Pantagruel de Rabelais.

FICHA TÉCNICA
FRANCESCO COLONNA
EL SUEÑO DE POLÍFILO
ACANTILADO. BARCELONA, 1999
EDICIÓN Y TRADUCCIÓN DE PILAR PEDRAZA


lunes, 12 de febrero de 2018

UTOPÍA

Los juegos de azar, como los dados, cartas, tan impropios y nefastos, ni siquiera los conocen. No obstante, sí practican dos juegos que se parecen bastante al ajedrez: uno es un combate de números en que unos números atrapan a otros. En el segundo, virtudes y vicios entablan una dura batalla.

FICHA TÉCNICA
TOMÁS MORO
UTOPÍA
ALIANZA EDITORIAL. MADRID, 1984
TRADUCCIÓN DE PEDRO RODRÍGUEZ SANTIDRIÁN 

domingo, 11 de febrero de 2018

GHOST DOG: EL CAMINO DEL SAMURÁI


¿Hablas francés? No. Porque si lo hicieras sería más fácil para mí aprender inglés. Hice un curso pero, ¡joder!, es muy difícil. Quizá no tengo oído para los idiomas. Fíjate, también intenté aprender español pero me fue imposible. ¡Mierda! ¿No sabrás jugar al ajedrez?
Monólogo mantenido por Raymond (Isaach de Bankolé), un heladero haitiano que solo habla francés, frente a Pearline (Camille Winbusch), una joven clienta, en la película Ghost Dog: The Way of the Samurai (Jim Jarmusch; Pandora Filmproduktion y otros, 1999).

Difícil de clasificar, como todo el cine de Jarmusch, la película cuenta la historia de un improbable asesino a sueldo negro (Forest Whitaker) que se guía por el código del Bushidō —el camino del guerrero, el código de conducta de los samuráis— que aprende en el libro Hagakure, escrito por el samurái del siglo XVIII Yamamoto Tsunetomo.

Como todo el cine de Jarmusch, también, está película habla de la comunicación (o de las dificultades de la comunicación), de la soledad, del extrañamiento ante una sociedad confusa. Todo ello en el peculiar estilo del director, que la crítica suele llamar minimalista, en el que siguiendo los consejos de un antiguo sabio «se habla poco pero se dice mucho».


Por cierto, la música de la película es del rapero The RZA, también contumaz ajedrecista.


lunes, 5 de febrero de 2018

AMROUCHE vs GIDE


André Gide jugando contra el escritor, periodista y editor de origen argelino, Jean  El-Mouhoub Amrouche.

El 9 de octubre de 1942, André Gide escribió en su diario: «Me entretuve con Jean Amrouche, ayer noche después de cenar, por una gran partida de ajedrez».

domingo, 4 de febrero de 2018

ALLÉGRET vs GIDE


El Premio Nobel de Literatura de 1947, André Gide, realiza una jugada contra el director de cine suizo Marc Allégret, amigo, exsecretario y examante del escritor. La fotografía es de 1945

sábado, 3 de febrero de 2018

OLIVIA DE HAVILLAND


Olivia de Havilland en 1933. A sus tiernos dieciséis años debutaba en las tablas en una función de teatro de aficionados. Al tratarse de una obra basada en la Alicia de Lewis Carroll, lógicamente, no podía faltar el ajedrez.

jueves, 1 de febrero de 2018

BERTOLT BRECHT


El escritor y activista alemán Bertolt Brecht en una foto de 1948. Ya sabemos que Brecht era aficionado al ajedrez; hace poco escribimos sobre ello. Pero lo curioso de esta fotografía es que parece estar jugando sin tablero. ¿Por qué motivo podría querer jugar al ajedrez sin tablero? ¿Quizá porque no tenía? Es fácil hacer uno con cartón o una tela. Aunque ¿está realmente jugando al ajedrez? Las piezas parecen muy alejadas unas de otras y quizá estén sobre la mesa por algún otro motivo. En fin, es una foto extraña y probablemente nunca sabremos qué pasó en realidad.

sábado, 27 de enero de 2018

HUON DE BURDEOS


Emmanuel Joseph Raphaël Orazi, Manuel Orazi para entendernos, fue un artista francés de inspiración modernista y simbolista —y con un marcado gusto por lo esotérico (Calendrier Magique)—, que transitó por todos los caminos que ofrecen las artes gráficas: la publicidad, la escenografía y el cartelismo para teatro (Theodora, con Sarah Bernhardt) y para el cine (L'Atlantide de Pabst) y la ilustración de libros (Aphrodite de Pierre Louÿs, Salomé de Oscar Wilde o Las flores del mal de Baudelaire).

La editorial parisina Didot publicó en 1898 una edición de lujo del cantar de gesta Huon de Burdros titulada: «Las maravillosas aventuras de Huon de Burdeos, par de Francia, y la hermosa Esclaramonda; así como del pequeño rey de las hadas, Oberón». ilustrada con xilografías de Eugene Grasset y 12 láminas sobre acuarelas de Manuel Orazi (que es lo que nos importa).

La lámina que encabeza esta nota ilustra un conocido pasaje de este cantar de gesta, el enfrentamiento, con la vida en juego, entre Huon y la hija del pirata Yvorin, maestra en ajedrez. Ya sabemos —y si no podemos refresacarlo aquí— que Huon no sabe nada de ajedrez pero que salva la vida porque su hermosa rival se enamora de él en el transcurso del juego y pierde a propósito la partida.

La interpretación de esta escena por parte de Orazi presenta resabios de la pintura de historia y orientalista decimonónica mostrando un escenario casi romántico e idealizado.


HUON DE BURDEOS EN ARTEDREZ

lunes, 22 de enero de 2018

VASILY VLADIMIROVICH SHULZHENKO

Vasily Shulzhenko, pintura, pinturas, obras

Vasily Shulzhenko es un pintor ruso que realiza una pintura figurativa en la que la crítica ocupa un lugar preeminente, aunque él defina su estilo como «una pintura figurativa en el género de la imaginación libre». Personajes grotescos, marginales, enclavados en un paisaje apocalíptico de ruinas urbanas y desechos industriales pueblan sus composiciones, que posiblemente tienen más referencias a la realidad rusa contemporánea de lo que somos capaces de percibir nosotros, dada la etiqueta de «rusófobo» que se le ha endilgado en la propia Rusia (sin embargo, Shulzhenko ha nacido, vive y trabaja en Moscú). La reinterpretación paródica y desmitificadora de la Historia (el Arte, la Mitología...) es otro de los senderos que transita y a veces es indistinguible de los otros. No se cuenta Shulzhenko, en ningún caso, entre los partidarios de pintar la vida de color de rosa.

Que la vida de un Gran Maestro de Ajedrez (salvo para unos cuanto integrantes de la élite) no es fácil es un hecho más intuido que sabido, pero pocas veces ha tenido una representación plástica tan brutal como en este «Gran Maestro» de Shulzhenko, aterido de frío y solo cubierto por una ligera manta mientras estudia ajedrez sobre la nieve en una abandonada estación de ferrocarril. Aunque bien mirado, quizá solo sea una metáfora más de la vida.


domingo, 14 de enero de 2018

(500) DAYS OF SUMMER

(500) Days if Summer (Marc Webb; Fox Searchlight Pictures, 2009) es una comedia romántica que obtuvo un relativo pero inesperado éxito en los festivales de cine independiente norteamericano de la época. Quizá parte de ese éxito de debiera al uso de una narración no lineal sino a saltitos, como si fuera Rayuela de Cortázar, y a una sabia dosificación de la cantidad de dextrosa ofrecida al público.

En un momento dado de la cinta, el chico, abandonado por la chica, se refugia en un cine a ver antiguas películas europeas. Allí sueña esta parodia de la película de Ingmar Bergman El séptimo sello. Joseph Gordon-Leviitt, el protagonista de la cinta no se enfrenta con la Muerte (como el caballero Antonius Block hace en la película sueca) sino con un Cupido deslenguado que le recuerda su fracaso en el amor.

El diálogo que vemos subtitulado es más o menos el siguiente:
Tom (Antonius Block)
—Te toca. 

Cupido
—Mejor suerte la próxima vez. ¡Jódete!



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sábado, 13 de enero de 2018

FANTASMAGORIES


Fantasmagories es una serie fotográfica desarrollada por el fotógrafo catalán Israel Ariño entre los años 2005 y 2007. En esta serie el fotógrafo explora el límite entre lo real y lo fantástico, entre lo material y lo espiritual, generando imágenes extrañas e inquietantes. Una de estas fantasmagorías nos muestra una imagen espectral de un jugador de ajedrez —Serafín versus Serafín es su subtítulo— empeñado en una eterna partida contra sí mismo.

El título de «fantasmagorías» rinde homenaje al mago y físico belga Étienne-Gaspard Robert que bautizó con ese nombre su espectáculo de ilusionismo en el que, basándonse en la linterna mágica, generaba ilusiones ópticas de tema generalmente macabro —esqueletos y demonios poblaban sus representaciones— con el que aterrorizaba al ingenuo público del siglo XIX.

Mi amigo Nacho Pérez Ortiz, dense un paseo por su flickr, fue quien me enseñó la obra de Ariño.

jueves, 11 de enero de 2018

BRECHT vs BENJAMIN


El dramaturgo y poeta Bertolt Brecht y el filósofo y crítico literario y artístico Walter Benjamin (ambos alemanes) desarrollaron una fecunda amistad desde 1924, fecha en la que fueron presentados por Asja Lacis, a la sazón amante de Benjamin, hasta la muerte del filósofo en 1940. Hannah Arendt dijo en 1968 que esa amistad había unido al poeta vivo más grande de Alemania con el mejor crítico del país.

Ambos se preocuparon por el papel del arte en la sociedad, ambos se opusieron firmemente al nazismo y ambos criticaron duramente al sistema capitalista, ambos tuvieron que huir y exiliarse de su país.

En 1933, después de deambular por Praga, Viena y Zürich, Brecht se instaló en la ciudad danesa de Svendborg con su familia, donde residiría durante cinco años. En mayo, al no podérselo hacer en persona, los nacionalsocialistas se resarcieron quemando sus libros.

Benjamin buscó cobijo por Francia, Italia y España, desde donde pretendía pasar a los Estados Unidos. Pero la muerte le alcanzó en Portbou. Las autoridades franquistas cancelaron los visados de tránsito por el país y, ante la perspectiva de caer en manos de la Gestapo, Benjamin se suicidó.
Antes, en 1934, 1936 y 1938, había visitado a su amigo en su residencia de Svendborg. Por el libro de Erdmut Wizisla Benjamin y Brecht. Historia de una amistad (Paidós. Buenos Aires, 2007. Traducción de Griselda Mársico) sabemos que la rutina diaria de ambos escritores incluía jugar un par de partidas de ajedrez después de la comida. De una de las partidas disputadas en el verano de 1934 quedan tres fotografías, tomadas en un breve intervalo de tiempo, en el que los contendientes efectúan tres jugadas y media, mientras el anónimo fotógrafo (o fotógrafa) daba la vuelta a la mesa retratando a los jugadores.
En el artículo Benjamin and Brecht: Attrition in friendship, publicado en el número 161 de la revista Radical Philosophy (mayo/junio de 2010) firmado por Andrew McGettigan se propone un posible desarrollo de la partida a partir de lo que se puede observar en las fotografías. En la reconstrucción de las jugadas que comentamos a continuación se sigue, en parte, dicho artículo.

La posición de las piezas sobre el tablero en la primera fotografía parece ser la que mostramos en el siguiente diagrama:


McGettigan, en el artículo citado, propone es siguiente desarrollo, advirtiendo de que podría llegarse a la misma posición por otros caminos parecidos: 1. e4 e6 2. d4 d5 3. e5 c5 4. f4 c4 5. g3 Ab4 6. Cbd2 Ad2 7. Ad2 f6 8. ef6 Df6
La segunda fotografía apenas supone un avance con respecto a la primera. Brecht ha defendido su peón de dama atacado con 9. Ae3 y Benjamin tiene en su mano el caballo de g8.




Así pues se ha ha jugado 9. Ae3 y Benajmin está en proceso de jugar 9 ... Ce7. Desde aquí hasta la posición de las piezas en la tercera fotografía se llega mediante la siguiente sucesión de jugadas: 10. h4 Cf5 11. Af2 Cc6 12. c3




Basándose en esta reconstrucción, McGettigan concede a ambos jugadores la condición de ser algo más que meros principiantes o simples «movedores de madera» e incluso se pregunta si conocerían las ideas de Nimzovitch —por aquello de que la idea subyacente en la variante del avance de la Defensa Francesa, que es la empleada en la partida, suele atribuírsele a él— tan influyentes en el ajedrez de principios del siglo XX.


Después de analizar someramente la partida, creemos que a McGettigan le cegó la pasión. Brecht y Benajamin fueron gigantes en lo suyo, pero probablemente no tuvieran ni tiempo ni ganas de profundizar en el ajedrez, que sería para ellos un simple pasatiempo con el que relajarse de las tensiones de su trabajo intelectual.

Cuando recibió la noticia de la muerte de su amigo, Brecht escribió un estremecedor poema en su memoria. En sus versos recuerda sus partidas de ajedrez en el verano de Svendborg:
A Walter Benjamin que se quitó la vida huyendo de Hitler

Cansar al otro era tu táctica preferida
en la mesa de ajedrez a la sombra del peral
el enemigo que te echó de tus libros
no se deja cansar por alguien como nosotros.

Además, el poema nos da una indicación sobre la forma de jugar de Benjamin: reflexionar largo rato las jugadas  hasta extenuar al rival. Brecht insiste en ello en una carta que se conserva y en la que invita a Benjamin a visitarle:
El tablero de ajedrez está huérfano. Cada media hora lo recorre un temblor de recuerdo: ahí siempre movía usted.
Una hipérbole, sin duda, pero la lentitud en el juego de Benjamin es corroborada por otro testimonio. Margarete Steffin, actriz, traductora y escritora, colaboradora cercana de Brecht y también residente en Svendborg, donde oficiaba de secretaria del escritor alemán y jugaba al ajedrez con él (como se puede ver en la siguiente fotografía de 1936), escribió a Benjamin:
Todavía me acuerdo, con respecto a su manera de jugar al ajedrez, de la «táctica del agotamiento», ¿sigue practicándola?

Así pues, como se decía en la época en la que no se había generaliado el uso del reloj de ajedrez, Benjamin parecía defender que para jugar al ajedrez tanto valía un buen cerebro como unas buenas posaderas.

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Quiero agradecer a Uwe Schoor que me recomendara el libro de Edmurt Wiszla. Pueden visitar su blog A6 y conocer algo de sus otras actividades aquí.

lunes, 8 de enero de 2018

UNA PARTIDA DE AJEDREZ


Este carboncillo del célebre dibujante norteamericano Norman Rockwell parece querer ilustrar un viejo chiste ajedrecístico.
Un hombre va a visitar a un amigo y lo encuentra jugando una partida de ajedrez contra un perro.
—¡Un perro que juega al ajedrez! ¡Increíble! —le dijo sorprendido.
—Bueno, no es para tanto —contestó su amigo—. De momento, le voy ganando 3 a 1.

jueves, 4 de enero de 2018

FICCIONES EN LOS 64 CUADROS

Ficciones en los 64 cuadros es una antología de cuentos compilada por el escritor argentino Sergio Gaut Vel Hartman cuyo nexo de unión es el ajedrez; mejor, «la pasión profunda y duradera» que une a la literatura con el ajedrez, como insinúa el antólogo en el prólogo. 

En sus páginas encontramos un sutil coqueteo con el crimen perfecto, en el clásico y hermoso cuento La cuestión de la dama en el Max Lange, de Abelardo Castillo (ya visto en Artedrez aquí). 
En ajedrez nunca se está seguro de nada
Una exploración sobre los límites del pensamiento y la inteligencia artificial, en el todavía más clásico El maestro de Moxon, de Ambrose Bierce.
Luego pensé que se trataba de una máquina. ¡Un autómata jugador de ajedrez!
Una partida milenaria, disputada entre unos humildes pastores y un alienígena (o un dios), en El caballo de Dios, de Eduardo Sánchez.
—¿Qué le dijo el viejo
—Dice que lo usa para jugar al ajedrez con Dios.
Otra partida, esta centenaria, que disputan dos dinastías en un tablero que abarca toda la tierra, en El decimoquinto movimiento, de César Mallorquí.  
Que el ajedrez sea el campo de batalla.
Las postreras horas del Inca Atahualpa, en El tablero de la muerte, de Víctor Montoyaviendo como sus captores juegan al ajedrez...
...apostando esmeraldas y mariposas áureas que de un soplo se levantan del suelo.
Unas gafas de sorprendentes prestaciones, en El vejete, de David Vivancos Allepuz (de quien también hemos hablado aquí).
Un jaque siempre queda bien.

Ficciones en los 64 cuadros

Un baile que también es una partida en —y este sí que es un clásico— Gargantúa y Pantagruel, de François Rabelais. 
Después de la cena, en presencia de la reina, se celebró un baile a modo de torneo o partida, no solo digno de ser visto, sino de que de él se guarde memoria eterna.
Un repaso —y es una excepción en este libro de ficciones— al mucho ajedrez que habita en la obra de Borges, en Borges y el ajedrez, de Javier Vargas Pereira. 
Si las jugadas que se hacen en el tablero correspondieran a la realidad, las variantes imaginadas, pero no hechas, equivaldrían a ficciones literarias.
La extraña simbiosis de un ajedrecista ciego con su perro lazarillo, en Las palomas de Elista, de Vicente Herrasti.
Al igual que el diablo de las leyendas ucranianas, el ajedrez se cubre el rostro con incontables máscaras superpuestas.
Tres fotografías que cierran el círculo de la indignidad, en Mate en tres, de Ricardo Castrili.
¿Que clase de revolucionario sos que ni siquiera podés dejarte ganar con un poco de dignidad?
Y una turbia historia de amor con el paisaje de fondo de un club de ajedrez en Tablero desierto, de Héctor Álvarez Castillo. 
Los otros, los que siempre buscan algo más que matar el tiempo, los que como Arnold, como yo mismo, anhelan restaurar el orden, esos no pueden dejar de sentir la herida, el dolor, la pérdida.
Interesante volumen, no solo necesariamente para los amantes del artedrez.

La ilustración de cubierta es obra del artista argentino Carlos Nine


FICHA TÉCNICA
FICCIONES EN LOS 64 CUADROS
SERGIO GAUT VEL HARTMAN (COMPILADOR)
EDICIONES DEL INSTITUTO MOVILIZADOR DE FONDOS COOPERATIVOS. BUENOS AIRES, 2004

viernes, 29 de diciembre de 2017

AJEDREZ MORTAL

Ajedrez mortal es el quinto tema del álbum «El rock me mata», álbum doble del rockero madrileño Sherpa (Maldito Records y La Vía Láctea Producciones, 2007)


AJEDREZ MORTAL
José Luis Campuzano «Sherpa»



Barras y estrellas, hoz y martillo 

cruces gamadas, dragón amarillo. 
Tablero mundial de ajedrez 
en donde se mata por vencer. 
Cualquier sucio ardid para ganar 
la mano siniestra usará. 


Rey, peón, torre, alfil 

su misión invadir 
Incendiar, masacrar 
Derrotar, destruir 


Lluvia de plomo, en la noche oscura 

brilla el cuchillo de la media luna. 
Estrellas volando en formación 
portando el Sello de Salomón 
Y un trueno en el monte Sinaí 
anuncia que es hora de morir. 


Rey, peón, torre, alfil 

su misión invadir 
Incendiar, masacrar 

Derrotar, destruir 


Ajedrez Mortal 



Caballos que tiran de carros de fuego, 

torres que caen y las traga el infierno 
Pequeño planeta llamado ‘La Tierra’. 
que un Dios lo fundó como Escuela de Guerra. 


Y como dice el refrán: 

Cuando llegue el juego a su final 
desde el propio rey hasta el peón 
d la misma caja volverán 


Rey, peón, torre, alfil 

su misión invadir 
Incendiar, masacrar 
Derrotar, destruir 


Ajedrez mortal 

Ajedrez mortal

miércoles, 27 de diciembre de 2017

DE VARIA INVENCIÓN LXXXV

STEFAN ZWEIG 
Tan despreciable como entrenar el cuerpo, nos parecía malgastar el tiempo en el juego; tan solo el ajedrez, que exigía un esfuerzo mental, hallaba un poco de merced a nuestros ojos; y, cosa más absurda todavía, a pesar de que nos sentíamos poetas en ciernes o, en todo caso, en potencia, nos preocupaba muy poco la naturaleza.
Viñeta de Guillaune Sorel  para "Los últimos días de Stefan Zweig";  Norma Editorial. Barcelona, 2014


 FICHA TÉCNICA

STEFAN ZWEIG
EL MUNDO DE AYER. MEMORIAS DE UN EUROPEO
ACANTILADO. BARCELONA, 2002
TRADUCCIÓN DE JOAN FONTCUBERTA Y A. ORZESZEK

lunes, 25 de diciembre de 2017

LA PARTIDA VERTICAL


Dos fotografías de Monkeytwizzle, fotógrafa escocesa que practica una fotografía artística muy influida por la estética del antiguo cine de terror en blanco y negro con ciertos toques góticos y fetichistas.


viernes, 22 de diciembre de 2017

TOLSTOI POR TOLSTAYA


El escritor ruso Lev Nokoláievich Tolstoi retratado en 1908 mientras jugaba al ajedrez por su hija Tatiana Lvovna Tolstaya.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

CHISTE

Un padre está hablando con su hijo de seis años sobre un compañerito de este.
—Entonces, ¿te sientas a su lado?
—No.
—¿Detrás de él?
—No.
—¿Delante de él?
—No.
A veces, en las aulas se colocan los pupitres de forma que se miren unos a otros.
—¡Te sientas enfrente de él! 
—¡No!
—Bueno, ¿quieres decirme dónde rayos se sienta tu amigo?
—No sé cómo se dice, papá, pero si yo fuera un peón podría comérmelo.

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Father at tea-table questions his six-years-old son about a classmate of his:
'Do you sit beside him?' 'No!'
'Do you sit behind him?' 'No!'
'Do you sit in front of him?' 'No!'
Sometimes children's desks are arranged facing each other.
'Do you sit opposite him?' 'No!'
'Well, where on earth does he sit?'
'I can't say it, dad, but if I was a pawn I could take him.'



El chiste se cuenta en The Chess Player's Bedside Book. (Raymond Bott & Stanley Morrison; Faber & Faber. Londres, 1966). Un libro de anécdotas, citas y referencias literarias y artísticas. La fuente original parece ser un artículo del columnista de British Chess Magazine D. J. Morgan, quien reproduciría un relato enviado por un tal Mr. R. A. Murphy, de Gateshead.

lunes, 18 de diciembre de 2017

BIEN PEINADO CON JAQUE


Una publicidad de la misma época —mediados del siglo XX— advertía que pasar de parecer un fracasado a parecer un caballero dependía en gran medida de la elección de la gomina para el pelo. Eso mismo debió pensar el pollo de la ilustración, al que ni el sombrero le desacomodaba el tupé. ¡Cómo iba a hacerlo, si usaba el fijador Jaque!

Todos mis esfuerzos por averiguar quién pudiera ser el Tam que firma la ilustración han sido infructuosos, una vez descartado el francés Jean Tam, cuya temática (erótico-burlesca), estilo y firma no concuerdan con las del autor de este dibujo.


viernes, 15 de diciembre de 2017

STRIP CHESS

STRIP CHESS
En nuestra primera cita,
sentados en casa,
cerca de la piscina,
sugirió un partida de strip chess.
Le dije
que no sabía jugar.
Ella contestó: «¡Perfecto!».


Poema de Cecil (C.J.) Krieger
Dibujo de María José Acosta Malo

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On our first date / Sitting at home / By the pool / She suggested a game of strip chess 
I told her / I didn’t know how to play / She replied… perfect! 

miércoles, 13 de diciembre de 2017

LA BALADA DE BOBBY FISCHER

LA BALADA DE BOBBY FISCHER
POR MICAH ELLISON

Cuando el verano hace sudar a Nueva York
y los chicos lían sus cigarrillos
y las chicas gorjean por sus teléfonos,
Bobby Fischer está completamente solo.

En los parques se cortejan los pájaros y las abejas.
Los amigos se abrazan bajo los árboles
y los amantes se besan e intercambian sus anillos.
Pero Bobby Fischer está jugando 18 partidas.

Gritos y llantos desde la YMCA:
«Bobby Bobby, ¿por qué te has ido?».
Su madre susurra, muy sola:
«Bobby Bobby, ¿adónde te has ido?».

Los periódicos por toda la ciudad.
Desde el cielo resplandeciente hasta la suciedad del suelo,
anuncian con bombo por todo Times Square:
«Bobby se ha ido y nadie sabe dónde».

¿Estará en Londres o por España?
¿Se ha cortado el pelo?¿Habrá cambiado de apellido?
¿Estará debajo de esa roca o detrás de ese árbol?
Bobby Bobby, ¿dónde estas?

Bobby volvió con su pobre traje,
sus ojos ardiendo y las uñas agrietadas,
gritando y gritando y apestando a ginebra.
Bobby, Bobby, Bobby, ¿dónde has estado?

«He viajado por este mundo, persiguiendo el sol.
He vivido como un rey y como un mendigo.
Pero responder a tu pregunta, es bastante fácil:
nunca me fui, porque nunca estuve aquí».

Gritan y lloran en la YMCA:
«Bobby, Bobby, ¿por qué no te vas?».
Susurra su madre, callado y bajo,
«Bobby, Bobby, por favor chico, vete».


«La balada de Bobby Fischer» forma parte de la banda sonora de la película Bobby Fischer Against the World (Liz Garbus; HBO Documentary Films, 2011). Letra, música e interpretación por Micah Ellison. Publicada en el CD Party on Top of the Word por Tik Tok 2009. 



THE BALLAD OF BOBBY FISCHER
BY MICAH ELLISON

When New York city summer sweats And the boys are rolling their cigarettes The girls are singing into their phones But Bobby Fischer is all alone
Parks are buzzing with the birds and the bees Friends are hugging into them trees The lovers are kissing and exchanging their rings But Bobby Fischer is playing 18 games
A screaming and crying in the YMCA "Bobby Bobby why did you go away?" His mother is whispering, quite alone "Bobby Bobby where did you go?"
Newspapers rolls are all over town From the glistening sky tops to the filth on the ground They bang and explode all over Times Square "Bobby is gone and no one knows where"
Is he in London or is he in Spain As he cut off his hair, he changed his last name Is he under that rock or behind that tree Oh Bobby Bobby, where can you be?

Bobby came back with his poor little sack, and his eyes were on fire and his fingernails cracked, screamin and hollerin and stinkin of gin. Oh Bobby, Bobby, where have you been? "I've traveled this world, chasin the sun. I lived as a king and I lived as a bum. But to answer your question, it's really quite clear: I never was gone, cuz I never was here." Well they're screamin and cryin at the YMCA, "Bobby, Bobby, why don't you go away?" His mother's whisperin, quiet and low, "Bobby, Bobby, please boy, go."